
Cuentan de Joy Division que cuando vieron en directo a los Sex Pistols les parecieron horribles y a la vez grandiosos. El deseo de ser un poco horrible y alejarse de los cánones establecidos lleva a Martina, el personaje principal de Deseo de ser punk (Anagrama, 2009), a escuchar una música que para los de su edad era antigua, pero que tampoco encaja en la forma de vida de sus padres. Belén Gopegui ha vuelto con un libro simple en las formas y profundo en contenido volviendo a sus orígenes literarios (La Escala de los mapas (1992)). Un fondo que recuerda inevitablemente al Guardián entre el Centeno de J.D. Salinger. En 1951 ese chico que repetía incesantemente la expresión Jo! se convirtió en el representante de una generación. Una generación, ahora, la de Martina que, según este personaje no tiene música propia.